
—Te confieso una cosa. Yo tenía mis dudas con el tour 360.
—¿Por?
—Pensaba que era otra forma bonita de enseñar los salones.
—¿Y no lo era?
—Espera.
El viernes nos escribió una agencia.
Estaban buscando hotel para una convención internacional de una marca de automoción premium.
El equipo que decidía estaba repartido entre varios países.
—¿Vinieron a ver el hotel?
—No.
Primero les mandamos un enlace.
Entraron en el salón.
Vieron los distintos montajes.
Comprobaron medidas.
Recorrieron los accesos.
Entraron en las habitaciones.
Lo compartieron entre ellos.
—¿Y qué pasó?
—Nada.
—¿Nada?
—El viernes, nada.
El lunes llegué al hotel, abrí el correo y allí estaba.
—¿Qué decía?
—No pedían más fotos.
Pausa.
—Querían que les bloqueáramos las fechas.
