Elegir una habitación desde una pantalla implica tomar una decisión sobre un espacio que todavía no se ha vivido. ¿Cómo es realmente? ¿Qué tamaño tiene? ¿Dónde está el baño? ¿Hay espacio suficiente alrededor de la cama? ¿Cómo se relaciona la terraza con la habitación? Por eso, poder recorrerla antes de reservar puede ayudar a reducir algunas de las dudas que una selección de fotografías no siempre consigue resolver.
Las fotografías siguen siendo esenciales para presentar un hotel. Además, un recorrido virtual añade continuidad entre ellas y permite que el huésped comprenda mejor la distribución del espacio. Puede avanzar por la habitación, detenerse en un detalle y volver a mirar aquello que personalmente considera importante.
En cambio, cuando solo existen imágenes seleccionadas desde determinados puntos de vista, el huésped tiene que completar mentalmente lo que queda entre una fotografía y otra. Un recorrido navegable reduce parte de esa interpretación y permite conocer el espacio con mayor autonomía.
Menos dudas antes de elegir
Antes de reservar, distintos huéspedes necesitan comprobar cosas diferentes. Por ejemplo, una familia puede querer entender cuánto espacio hay alrededor de las camas, mientras otra persona puede interesarse por la terraza, el baño o la relación de la habitación con otras zonas del hotel.
De este modo, el recorrido puede responder algunas preguntas antes de que se conviertan en una llamada, un correo o una conversación con reservas. El objetivo no es eliminar el contacto humano, sino permitir que el equipo dedique más tiempo a aquellas preguntas en las que realmente puede aportar valor.
Así, el propio espacio participa en la explicación del producto que el huésped está considerando comprar. La habitación deja de depender únicamente de una descripción y puede ser explorada directamente por quien va a utilizarla.
Más autonomía para cada huésped
La posibilidad de recorrer el espacio también puede ser especialmente útil cuando una persona necesita comprobar determinadas condiciones por sí misma. Por ejemplo, puede observar recorridos, accesos, dimensiones aparentes, disposición del mobiliario o relación entre distintas zonas antes de contactar con el hotel para confirmar información específica.
Después, si necesita aclarar algo, la conversación con el equipo empieza desde una referencia más concreta. Además, el mismo recorrido puede compartirse con familiares, acompañantes o cualquier otra persona que participe en la decisión.
Habitaciones, suites, piscinas, restaurantes, spa y zonas comunes pueden formar parte de una misma experiencia digital. En definitiva, el huésped puede conocer mejor lo que va a encontrar y el hotel dispone de otra herramienta para presentar sus espacios antes de la llegada.

Tecnología de captura 3D y recorridos digitales mediante Matterport.
